Y terminando los planos…
Cada día es un día menos de espera. El amoroso saberse a punto de silencio me aprieta estómago como dicha de mariposas en tranquilidad.
Uno de mis grandes sueños: El piano de acrílico. Bueno, será de pared porque la rebanada no permite ni ¼ de cola; tampoco mis bolsillos.

Había olvidado lo mucho que le extraño… los dedos al principio estaban algo fríos, pero pronto se destapó aquél roble de ocho, nueve, diez o veintitantos años que plasmaba su locura en el arpa del piano. Volví a nacer; al día siguiente una fiebre intensa me botó como pajarillo lastimado. Pero supe que él sabía quién soy yo… me recordó, me reconoció.

En mi isla los espejos tendrán dimensiones alternas cuando yo proponga paz en el reflejo y en mi isla los pianos pintarán paredes como música derramada en los sillones, como vino y pasta a la luz de 32 estrellas, como Alicia en su maravilloso país… como Joplin; la desgarradora voz femenina y Joplin el rey del ragtime.

(Como éste… pequeñito)
La pertenencia de nuevo, mi sentido de pertenencia. Puertas se abrirán cada vez que un acorde libere burbujas en el ambiente y mi lugar será zona de tolerancia… como en Ámsterdam, sin lo inmoral del trasfondo.
Gracias por el regalo Jean. Mi maestro, amante, amor, hermano Jean.
EL ROBLE
¡Mira esto Roble! Mi favorita…
La de diez y tan sólo diez añitos
(Jean Bencomo Carpoise)

Es difícil expresar música o ideas cuando el fondo oscuro nos traga… el fondo negro de este espacio no me permite hacer “Play” en lo que hemos escrito, pero pueden encontrarlo en youtube.com.
The 5 Browns Rhapsody in Blue for 5 pianos…
Mickey Mouse Piano Solo – The Opry House (1929)
El último fue regalo de la de diez y tan sólo diez añitos.
EL ROBLE
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MUCHO NO ES SUFICIENTE « El sonido más hermoso que he escuchado a dit ceci sur mai 16, 2008 à 9:01 |